domingo, 6 de mayo de 2012

TEXTOS DRAMATICOS

pg. 80
TEXTOS DRAMATICOS

  • Los textos dramáticos, mejor conocidos como obras de teatro, son los que se caracterizan por el predominio de la acción ya que son concebidos para ser representados, mayoritariamente. Refiriéndose a la acción en relación a representación como desarrollo ante la vista del un espectador.
  • Texto dramático, escrito cuya finalidad es convertirse en espectáculo y ser representado ante un público.  
  • El conjunto coherente de enunciados que forma una unidad de sentido y que tiene intención comunicativa a través de sus signos se conoce como Texto. El drama, por otra parte, es una forma de presentación de distintas escenas mediante su representación con actores y diálogos.
El texto dramático, por lo tanto, es aquel que representa algún conflicto de la vida a partir del diálogo entre los personajes. La noción de drama permite nombrar, en forma genérica, a cualquier obra escrita por un dramaturgo donde los hechos tienen lugar en un espacio y tiempo determinados.
El fin del texto dramático es la representación de sus contenidos frente al público. El drama incluye tanto al texto escrito para el teatro como a la obra teatral (susceptible de representación escénica).
Es importante tener en cuenta que la acción del texto dramático no es narrada de forma directa por el dramaturgo, sino que acontece a partir de la acción y el diálogo de los personajes. Dichas acciones, por lo tanto, pueden ser vistas por los espectadores en una representación teatral.
Se dice que el texto dramático está compuesto por lo que efectivamente ocurre. Es posible distinguir entre grandes tipos de textos dramáticos: el drama, la tragedia y la comedia.

Características del género dramático

Así, este género literario cuenta con las siguientes características básicas:

-  Los autores dramáticos deben contar una historia en un lapso de tiempo bastante limitado, con lo que no se pueden permitir demoras innecesarias.

-  El hilo argumental debe captar la atención del público durante toda la representación. El recurso fundamental para conseguirlo consiste en establecer, cada cierto tiempo, un momento culminante o clímax que vaya encaminando la historia hacia el desenlace.

-  El teatro es una mezcla de recursos lingüísticos y espectaculares, o lo que es lo mismo, el texto literario se suma, como un elemento más, a los elementos escénicos pertinentes para conseguir un espectáculo completo.

-  Aunque podamos leer una obra de teatro, los personajes que intervienen en ella han sido concebidos por el autor para ser encarnados por actores sobre un escenario.

-  La acción se ve determinada por el diálogo y, a través de él, se establece el conflicto central de la obra.

-  El autor queda oculto detrás del argumento y los personajes. Si leemos una obra teatral, observaremos que de vez en cuando aparecen indicaciones sobre cómo debe ser el escenario o cómo deben actuar los personajes. Estas instrucciones se denominan acotaciones. Por lo demás, los sentimientos del autor, sus ideas y opiniones se encuentran diluidos en la amalgama de personajes y ambientes que forman una obra de teatro.






SUBGÉNEROS:



Drama:  Este género está destinado a ser representado públicamente frente a un auditorio, por lo tanto, éste género abarca a todas las manifestaciones teatrales. Lo que sucede en la obra no está descrito ni narrado, ni comentado directamente por el dramaturgo, sino visto por el espectador. La obra está escrita, pero lo principal en ella es lo que ocurre (debido a esto, existen obras dramáticas sin palabras, en las cuales se utilizan gestos y actitudes que expresan el conflicto). La obra teatral se caracteriza por la reunión de ellas en diversos códigos, como el verbal, el paraverbal y el no verbal. Cuando hablamos de código paraverbal, nos referimos a aquel que complementa al verbal, esto es entonación, énfasis y pausas. En la categoría de códigos no verbales encontramos los gestos, la música, el sonido, la iluminación, la escenografía, el vestuario y el maquillaje. Esta confluencia de códigos permite dar vida en el escenario al mundo creado por un escritor (que crea la obra dramática) y el director, que es el responsable del espectáculo u obra teatral.

Tragedia: Género realista. En la tragedia hay personajes ilustres, cuya finalidad es producir una crisis, es decir, una purificación del receptor (lector o espectador) y que culmina en muchas ocasiones con la destrucción social o física del protagonista. 

Comedia: Género realista. En la comedia, los personajes son complejos, comunes y corrientes que encarnan los defectos y vicios de los seres humanos, el conflicto que se presenta es posible y probable en la vida real, si bien su contenido se exagera o ridiculiza en el intento por provocar la risa del receptor. El protagonista en este conflicto lucha con su antagonista en un intento fallido por lograr sus propósitos; fallido, porque sus intentos los llevan a diversas situaciones, en las cuales fracasa o es objeto de burla. El desenlace presenta una solución alegre al conflicto con la cual todos los problemas se alegran y todos quedan felices. Generalmente los autores a través de la risa intentan que el receptor reflexione acerca de lo que sucede en la obra y de esta manera pueda extraer una enseñanza si se ve identificado con alguno de los personajes. Por ello, algunos autores consideran que la comedia es moralista. 

Pieza: Género realista. Se caracteriza por tener personajes comunes y complejos que se enfrentan a situaciones límites de su vida y que terminan por reconocer aunque esto no necesariamente genera un cambio interno en el protagonista. 

Melodrama: Género no realista. Las anécdotas complejas donde los personajes son simples es la característica fundamental de este género. Busca que el espectador tenga una respuesta emocional superficial ante los sucesos de la escena. Los personajes tienen reacciones emocionales exacerbadas ante las acciones de los otros personajes. Hay un conflicto de valores opuestos que pueden estar en cualquier ámbito: moral, estético, etc. 

Tragicomedia: Género no realista. El personaje protagónico simple, generalmente un arquetipo, está en busca de un ideal: el amor, la amistad, la fraternidad, etc. La anécdota es compleja. A pesar de lo que el nombre pueda sugerir, se trata de la unión o mezcla de la tragedia y la comedia.

Obra didáctica: Género no realista. Caracterizada por presentarse en forma de silogismo que invita a la reflexión del espectador y que a partir de ella tenga un aprendizaje. Los personajes son simples y la anécdota compleja.

Farsa: Género imposible. Su característica principal radica en la unión de una sustitución de la realidad (de lenguaje, de lugar, etc.) con elementos de cualquiera de los otros seis géneros, por ello no es un género puro. 







ESTRUCTURA DE UN TEXTO DRAMATICO




La estructura dramática divide la obra en:


Actos: la estructura de división más grande, que permite, cuando cae el telón en la representación, hacer cambios de escenario, de vestimenta, de tiempo, etc. Frecuentemente coinciden con la estructura narrativa de Introducción, desarrollo, nudo y desenlace. No son obligatorios: una obra puede no estar dividida, es decir, teenr un solo acto.


Dentro de los actos hay escenas, que están marcadas por la entrada y salida de los personajes y cuadros, que están determinados por el cambio de lugar.






ESTRUCTURA EXTERNA.

    Consiste en separar los elementos textuales (las palabras que se dicen en escena) de los no textuales (reciben el nombre de acotaciones escénicas). Las acotaciones escénicas suelen presentarse ( en cursiva entre paréntesis ). No siempre es así.


    La descripción de la escenografía suele hacerse al comienzo de cada obra, cuadro, acto o escena, dependiendo de si va cambiando o se mantiene fija. No suele presentar una tipografía especial, aunque muchas ediciones de obras dramáticas la ponen en cursiva. Como el texto aparece antes del comienzo del diálogo, su reconocimiento no presenta problema alguno.


ESTRUCTURA INTERNA

    Más que de una estructura interna, se trata de analizar aquellos elementos relevantes formalmente en un texto dramático. Se exponen a continuación.

Acotaciones.
Espacio-Tiempo.
Convenciones teatrales
Diálogo.
Conflicto
Personajes

ACOTACIONES.
     Indicaciones que marcan los movimientos o gestos de los actores,  descripción de la escena (qué muebles u objetos hay, qué espacio se representa, vestimenta de los actores, sonidos.) 
Su finalidad es servir de guía para la escenificación de la obra. Debieran, por ello, tener un carácter objetivo, señalando los elementos imprescindibles para el desarrollo de la escena. A veces, la preocupación de los dramaturgos les lleva a convertirse casi en escenógrafos. La precisión y minuciosidad de algunos contrasta con la parquedad de otros.
     Se convierten en acotaciones literarias, donde no sólo están presentes esos apuntes escenográficos, sino que además se añaden otros propios de cualquier texto literario. Frecuentemente, en estos casos, se olvidan unos en favor de otros y viceversa. Habría que establecer el valor escénico de estas acotaciones atendiendo a la posibilidad o imposibilidad de representación. Y, a continuación, señalar sus valores literarios, para lo cual habría que aplicar las características del lenguaje literario, especialmente las referentes a la descripción narrativa.




ESPACIO-TIEMPO.
     La unidad de lugar exige un solo espacio dramático. Normalmente se ha respetado, porque implica, en la representación, una sola escenografía. En ocasiones, se recurre a dos o tres espacios dramáticos distintos, en función de los actos en que se divida la obra. Ahora bien la importacia del espacio dramático radica en los valores significativos que se pueden asociar al mismo. Algunos de ellos pueden proceder de la descripción inicial de los mismos en las acotaciones iniciales. No habría que insistir en ello si no apareciera en el fragmento. Pero también se puede ir modificando a través de la visión que de ese espacio tienen los distintos personajes, reflejado en los diálogos. Un mismo espacio dramático puede tener, en una misma escena, significados muy diferentes para dos personajes.
La unidad de tiempo establece la duración del tiempo interno de la obra en 24 horas.( El tiempo externo de la obra siempre viene a ser el mismo, pues una representación no suele durar más allá de las dos o tres horas). Generalmente, se han utilizado los entreactos, o los cambios de escena, para hacer pasar el tiempo conveniente al desarrollo del conflicto.
    El tiempo dramático viene establecido, a veces, en las acotaciones iniciales de cada obra o escena. También es frecuente que venga dado por el diálogo de los personajes. Además, hay que considerar que el tiempo tiene que ver también con un tiempo psicológico, en cuanto afecta a los personajes. En las obras dramáticas, los cambios de actitud, las reacciones ante determinados hechos o palabras, son rapidísimos. Eso jamás sucedería en la vida corriente. En este sentido, se podría hablar de una concentración temporal.

CONVENCIONES TEATRALES
    El lenguaje dramático tiene establecidas unas convenciones entre la representación y el espectador. La más utilizada de todos es el aparte, que no es frecuente en las obras seleccionadas. Un personaje pronuncia unas palabras que oye el espectador y, evidentemente, los actores que están en ese momento en escena, pero no los personajes que representan. El espectador conoce así más elementos que los personajes. En el teatro del Siglo de Oro se convirtió en recurso muy utilizado. El aparte suele reflejarse poniendo entre paréntesis las palabras del personaje y conlleva una determinada actuación, en connivencia siempre con el público. Es una manifestación más de la distancia que hay del texto dramático a la representación




DIÁLOGO
    Es el único medio que presenta el texto teatral. La intervención de cada personaje viene antecedida de su nombre, pero no aperecería en la representación. Todas las posibilidades expresivas y figuras literarias se reducen a él. Mediante el diálogo se debe analizar el conflicto dramático y el carácter y actitud de los personajes





-Conflicto.
    Es elemento de análisis fundamental en todo fragmento dramático. El conflicto hace referencia a las fuerzas contrapuestas que hacen avanzar el desarrollo argumental del drama. Sin conflicto no hay teatro. Aparececerán dos posturas contrarias, que habrá que descubrir. Pueden manifestarse explícitamente o hallarse implícitas en otras situaciones, anteriores o posteriores, de la obra. 





-Personajes.
    La caracterización de los personajes viene dada por el lenguaje que utilizan. A ello hay que sumar, si aparecieran en el texto ( en las acotaciones o en los datos que aporte el diálogo ), las referencias a su características físicas, psíquicas, vestuario, etc.



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